Ventas de Navidad en Venezuela resisten, pero ya no multiplican ganancias

La política de bonificaciones y aguinaldos ha sido más restringida afectando directamente el nivel de consumo. Las compras se concentran principalmente en alimentos, ropa, calzado y juguetes, mientras que rubros como mantenimiento, reparación y decoración presentan menor dinamismo.

por Noris Hernández

Economía.- En medio de una economía contraída y marcada por profundas desigualdades, la temporada navideña continúa siendo el principal impulso comercial en Venezuela. Así lo afirmó el economista Asdrúbal Oliveros en una entrevista reciente con Román Lozinski para Circuito Éxitos, donde analizó el comportamiento del consumo en el último trimestre del año.

Oliveros fue enfático: “Somos una cuarta parte de lo que llegamos a ser en términos de tamaño económico. Aunque la Navidad sigue siendo la más comercial, ya no tiene el efecto multiplicador extendido que tuvo en el pasado”. Esta frase resume el contraste entre el peso cultural y emocional de las festividades decembrinas y la realidad económica que limita su alcance.

Una economía reducida, un consumo selectivo

El especialista explicó que el país ha perdido cerca del 70% de su capacidad económica respecto a sus mejores años. Esta contracción ha transformado el patrón de consumo navideño, que ahora se concentra en rubros esenciales como alimentos, ropa, calzado y juguetes. En contraste, sectores como decoración, mantenimiento y reparación muestran un dinamismo mucho menor.

Además, Oliveros destacó una diferencia marcada entre el sector público y el privado en cuanto a bonificaciones y aguinaldos. Mientras que en el ámbito privado se han mantenido ciertos incentivos, el sector público ha visto una reducción significativa, lo que ha impactado directamente el poder adquisitivo de millones de venezolanos.

Margarita, turismo y oportunidades localizadas

En este contexto, el turismo emerge como un factor relevante. Oliveros señaló que la Isla de Margarita es uno de los pocos destinos que logra capitalizar la temporada navideña, atrayendo visitantes y generando actividad económica local.

A pesar de las limitaciones, la Navidad sigue siendo una época de esperanza y esfuerzo para muchas familias venezolanas. El deseo de celebrar, compartir y mantener las tradiciones persiste, aunque adaptado a las nuevas realidades.

Las compras se planifican con mayor cuidado, se priorizan los regalos para los niños, y se busca mantener el espíritu festivo con recursos limitados.

Este fenómeno refleja una resistencia cultural que, aunque no logra reactivar la economía como antes, mantiene viva una de las temporadas más significativas del calendario venezolano.

El Regional del Zulia

Fuente/ Sumarium.info/Compás Informativo

Fotos/WEB

Te puede interesar

Copyright © 1990-2025 - Todos los derechos reservados.